
Han sido meses extraños, tal vez los que vemos desde lejos, con la opacidad de la pantalaa televisiva, no hemos podido disfrutar del aire primaveral de las movilizaciones y solo nos quedamos con el olor acre y el chamuscado de los encapuchados... pero ha sido un año de despertar, de rugido, de no paciencia, de no mas!
Lo admito, amo mas el orden que el desorden, tal vez creci en dictadura y por lo tanto, algo de esa milica pulcritud se me quedo en los poros, pero admito que me conflictua este clima de beligerancia, de poca paciencia, de tanta
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